Cuando entró en vigor la Ley 593 de Residuos Sólidos del Estado de Guerrero, muchos restaurantes en Acapulco reaccionaron igual: pánico, dudas, y la pregunta inevitable ¿cuánto más me va a costar operar?
Tomemos el caso de un restaurante de mariscos típico en la zona de Costa Azul, con servicio de para llevar como una parte importante de sus ventas diarias. Antes del cambio, usaban charolas y vasos de unicel comprados por mayoreo a un precio muy bajo. Cuando la inspección estatal empezó a aplicar multas en la zona, tuvieron que decidir rápido.
La primera reacción fue asumir que cambiar a empaques compostables significaría subir los precios del menu o sacrificar margen. La realidad fue distinta una vez que hicieron las cuentas con calma.
Lo que realmente cambió
El costo por pieza de una charola de bagazo de caña es mayor al de una de unicel, eso es cierto. Pero al comparar el costo total de operar, encontraron tres cosas que compensaban la diferencia: ya no enfrentaban el riesgo de multas (que en Guerrero pueden ser significativas y recurrentes), pudieron comprar por volumen consolidando su pedido mensual en lugar de comprar varias veces por separado, y notaron que varios clientes mencionaban positivamente el cambio en reseñas de Google, lo cual nunca había pasado con el unicel.
El ajuste que sí hicieron
No subieron el menú, pero sí ajustaron una política interna: dejaron de regalar cubiertos y servilletas de más en cada orden para llevar, ofreciéndolos solo a quien los pidiera. Ese pequeño cambio de hábito redujo el consumo de piezas por orden lo suficiente para que el costo total mensual de empaques se mantuviera casi igual al que tenían antes con unicel.
Lo que aprendieron
Cambiar de material no es solo una sustitución directa pieza por pieza. Es también una oportunidad para revisar cuánto empaque se está usando realmente por orden. La mayoría de los negocios descubren que pueden optimizar ese consumo sin que el cliente note ninguna diferencia en el servicio.
Si tu restaurante u hotel en Acapulco aún no ha hecho el cambio, la clave está en cotizar con tiempo y planear el volumen mensual, no en esperar a que llegue una multa para decidir.
En BioHuman trabajamos con negocios de comida en Acapulco y Ciudad de México para encontrar la combinación de materiales que mejor se ajuste a su volumen y tipo de servicio. Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a calcular tu costo real de cambio.
